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Los desafíos de la urticaria crónica. Parte 2: tratamiento farmacológico, urticaria crónica inducible, urticaria en situaciones especiales

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Mario Sanchez-Borges, Ignacio J. Ansotegui, Ilaria Baiardini, Jonathan Bernstein, Giorgio Walter Canonica, Motohiro Ebisawa, Maximiliano Gomez, Sandra Nora Gonzalez-Diaz, Bryan Martin, Mario Morais-Almeida and Jose Antonio Ortega Martell

World Allergy Organ J . 2021 Jun 3;14(6):100546. doi: 10.1016/j.waojou.2021.100546. eCollection 2021 Jun.

La urticaria crónica espontánea consiste en la aparición de habones y/o angioedema durante más de 6 semanas. Afecta al 1-2 % de la población. Su prevalencia es mayor entre las mujeres, suele afectar negativamente a la calidad de vida y puede suponer un coste importante para los sistemas nacionales de salud.

La Organización Mundial de la Alergia (OMA) ha revisado un documento de posición publicado en 2012 sobre el diagnóstico y tratamiento de la urticaria y el angioedema. Desde entonces se han logrado avances en el conocimiento del mecanismo de acción de la urticaria y han aparecido nuevos tratamientos (biológicos) para la enfermedad grave resistente al tratamiento.

Esta es la segunda parte de una actualización de la OMA, cuya intención es ofrecer una guía actualizada sobre la urticaria, particularmente en situaciones especiales como la infancia y el embarazo.

Los antihistamínicos H1 de segunda generación se recomiendan en las principales guías como tratamiento de primera línea de la urticaria, ya que son efectivos y seguros. Algunas guías incluyen antihistamínicos de primera generación para los pacientes no respondedores. La dosis se puede aumentar hasta 4 veces para mejorar la eficacia, sin que ello afecte a la seguridad. La combinación de antihistamínicos no parece inducir mejores efectos y los pacientes resistentes a los antihistamínicos son candidatos a omalizumab o ciclosporina A. Omalizumab es el único fármaco biológico autorizado para el tratamiento de pacientes con urticaria de moderada a grave resistente a los antihistamínicos. Ciclosporina A es un fármaco inmunosupresor que inhibe los linfocitos T helper al bloquear la producción de citocinas inflamatorias.

Algunas situaciones especiales asociadas a la urticaria son los síndromes autoinflamatorios y varias formas de vasculitis urticarial, que se tratan con antihistamínicos de segunda generación y glucocorticoides sistémicos o, como alternativa, con inmunomoduladores e inmunosupresores.

Se recomienda a los especialistas que sigan las guías, utilicen cuestionarios PRO (resultados comunicados por el paciente) validados y prescriban medicaciones seguras y efectivas.

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Los desafíos de la urticaria crónica. Parte 1: epidemiología, inmunopatogenia, comorbilidades, calidad de vida y manejo

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Mario Sanchez-Borges, Ignacio J. Ansotegui, Ilaria Baiardini, Jonathan Bernstein, Giorgio Walter Canonica, Motohiro Ebisawa, Maximiliano Gomez, Sandra Nora Gonzalez-Diaz, Bryan Martin, Mario Morais-Almeida and Jose Antonio Ortega Martell

World Allergy Organ J. 2021 Jun 1;14(6):100533. doi: 10.1016/j.waojou.2021.100533. eCollection 2021 Jun.

La urticaria crónica espontánea consiste en la presencia de habones y/o angioedema durante más de 6 semanas. Afecta al 1-2 % de la población. Su prevalencia es mayor entre las mujeres, suele afectar negativamente a la calidad de vida y puede suponer un coste importante para los sistemas nacionales de salud.

La Organización Mundial de la Alergia (OMA) ha revisado un documento de posición publicado en 2012 sobre el diagnóstico y tratamiento de la urticaria y el angioedema. Desde entonces se han logrado avances en el conocimiento del mecanismo de acción de la urticaria y han aparecido nuevos tratamientos (biológicos) para la enfermedad grave resistente al tratamiento. Los mecanismos patológicos de la urticaria incluyen diferentes tipos de células, principalmente mastocitos, basófilos, eosinófilos, linfocitos T y B, y células epiteliales y endoteliales. La desregulación de las vías de señalización intracelular y los mecanismos autoinmunitarios juegan un papel importante en la activación de los mastocitos/basófilos, lo que conduce a la libración de mediadores inflamatorios que provocan los habones y el angioedema.

Esta es la primera parte de una actualización de la OMA, cuya intención es ofrecer una guía actualizada sobre la urticaria.

Se han identificado biomarcadores para el pronóstico de la urticaria crónica (IgE total, PCR, ASST, anti-TPO, IL-17, IL-31, IL-33) y la evaluación de la respuesta a diferentes terapias. Se recomienda a los especialistas que sigan las guías, utilicen cuestionarios PRO (resultados comunicados por el paciente) validados y prescriban medicaciones seguras y efectivas.

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Las aglutininas frías y las crioglobulinas se asocian a los parámetros clínicos y analíticos de la urticaria por frío

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Mojca Bizjak, Mitja Kosnik, Dorothea Terhorst-Molawi, Dejan Dinevski, Marcus Maurer

Front Immunol. 2021 Apr 29;12:665491. doi: 10.3389/fimmu.2021.665491. eCollection 2021

La urticaria por frío es una patología que se caracteriza por la aparición de habones y/o angioedema en respuesta al frío. Se suele diagnosticar tras una prueba de provocación y los umbrales de activación determinan su actividad. Al igual que la urticaria «común», la urticaria por frío es también una patología mediada por los mastocitos en la que el frío es una señal activadora que provoca una liberación de histamina desde los mastocitos de la dermis. Las aglutininas frías y las crioglobulinas han sido designadas como elementos relacionados con la urticaria por frío. El objetivo de este estudio era comprender los efectos de las aglutininas frías y las crioglobulinas a nivel molecular y evaluar las estrategias de manejo de la urticaria por frío.

Se trata de un estudio de cohortes, prospectivo, realizado en un único centro, que incluyó a 35 participantes con urticaria por frío en los que se analizaron las aglutininas frías y las crioglobulinas, los datos demográficos, la anamnesis, los resultados de las pruebas de estimulación con frío, los valores del hemograma completo, la proteína C reactiva, los niveles de inmunoglobulina E total y los niveles de triptasa sérica basal.

Dieciséis (46 %) de los 35 participantes dieron positivo para aglutininas frías, y 9 de los 33 participantes evaluados (27 %) dieron positivo en el test de crioglobulinas. No hubo asociación del sexo con las crioglobulinas, pero el resultado positivo de aglutininas frías se observó principalmente en las participantes de sexo femenino. Además, un resultado positivo en la prueba de aglutininas frías se relacionó con una mayor tasa de reacciones desencadenadas por el aire ambiental frío y la inmersión en agua fría, y agravadas por la humedad estival. En estos participantes también fueron más frecuentes los angioedemas desencadenados por las comidas o bebidas frías.

Los niveles séricos de aglutininas frías se correlacionaron con los recuentos de eritrocitos y monocitos. Las concentraciones de crioglobulinas se asociaron con los niveles séricos basales de triptasa y con la duración de la urticaria por frío.

En conclusión, este estudio sugiere que las aglutininas por frío y las crioglobulinas están relacionadas con la evolución y la patogenia de la urticaria por frío. Se considera necesario realizar nuevos estudios que investiguen los mecanismos de acción, el tratamiento y el uso de biomarcadores.

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Efectos de los niveles séricos de vitamina D y de los suplementos de vitamina D sobre la urticaria: revisión sistemática y metanálisis

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Yajia Li, Ziqin Cao, Jia Guo, Qiangxiang Li, Juan Su

Int J Environ Res Public Health. 2021 May 5;18(9):4911. doi: 10.3390/ijerph18094911.

La urticaria se caracteriza por la aparición de habones pruriginosos y/o angioedema. Se trata de una patología frecuente, mediada por los mastocitos, que afecta a la calidad de vida de los pacientes. Numerosos estudios han demostrado que los niveles séricos de 25-hidroxivitamina D pueden afectar a la urticaria. Sin embargo, la relación entre la vitamina D y la urticaria no se conoce bien. El objetivo de este estudio era resumir de manera sistemática los datos sobre las asociaciones entre la vitamina D y la urticaria publicados antes de marzo de 2021.

Se realizó una búsqueda sistemática en PubMed, EMBASE, Web of Science y Cochrane. Se incluyeron estudios observacionales con comparaciones de la vitamina D y personas con urticaria, y también ensayos clínicos.

Un metanálisis de 17 estudios en pacientes con urticaria comparados con los controles demostró una diferencia media de –9,35 ng/mL de vitamina D, lo que indica una asociación entre urticaria y deficiencia de vitamina D. Los estudios con suplementos de vitamina D también demostraron una reducción significativa de la puntuación de urticaria clínica en las personas que estaban tomando suplementos de vitamina D.

En conclusión, las personas con urticaria podrían tener un nivel menor de vitamina D en suero, y los suplementos de vitamina D podrían reducir los síntomas de la urticaria y sus exacerbaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes gracias a las propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras de la vitamina D. En cualquier caso, se necesitan nuevos estudios que evalúen los beneficios clínicos y los mecanismos de acción de la vitamina D en la urticaria.

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¿Se pueden utilizar los antagonistas de los receptores H1 histaminérgicos para tratar la COVID-19?

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Changbo Qu, Gwenny M. Fuhler, Yihang Pan

Int J Mol Sci. 2021 May 26;22(11):5672. doi: 10.3390/ijms22115672.

La pandemia de la COVID-19, causada por el SARS-CoV-2, ha provocado importantes problemas de salud a largo plazo a las personas afectadas por la enfermedad. Es fundamental encontrar nuevos tratamientos para la COVID-19 que mejoren los resultados de los pacientes. El objetivo de esta revisión es resumir el uso de los antagonistas de los receptores de H1 en la infección por el SARS-CoV-2.

Una de las características comunes de la COVID-19 grave es una inflamación pulmonar exagerada. Reducir la inflamación pulmonar puede ayudar a mejorar las manifestaciones clínicas de la COVID-19. Los antagonistas de los receptores de H1 pueden inhibir al SARS-CoV-2 a través de los receptores de H1 o de ECA2. Las proteínas espiculares del virus interaccionan a nivel celular con el heparán sulfato y el ECA2 a través su dominio de unión al receptor, y los antihistamínicos H1 pueden alterar la interacción entre el heparán sulfato y la proteína espicular e inhibir la entrada del virus en la célula.

Los antagonistas de los receptores H1 de nueva generación, como loratadina y desloratadina, pueden ayudar a inhibir la infección por el SARS-CoV-2 reduciendo la inflamación pulmonar inducida por la histamina, así como otras actividades inflamatorias. También se ha demostrado que estos antihistamínicos tienen efectos antivirales cuando bloquean los receptores H1 y que, por lo tanto, afectan a la replicación del SARS-CoV-2 a través de las respuestas metabólicas e inmunitarias.

En conclusión, los antagonistas de los receptores H1 son fármacos relativamente baratos, fáciles de utilizar y capaces de mejorar los resultados de los pacientes debido a su papel reductor de la inflamación y a sus efectos antivirales. También podrían ser opciones profilácticas interesantes para reducir el riesgo de infección por el SARS-CoV-2 en la población general.

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Desencadenantes de la exacerbación de la urticaria crónica y del angioedema recurrente: prevalencia y pertinencia

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Anete Sevciovic Grumach, Petra Staubach-Renz, Ricardo Cardona Villa, Susana Diez-Zuluaga, Imke Reese, William R. Lumry

J Allergy Clin Immunol Pract. 2021 Jun;9(6):2160-2168. doi: 10.1016/j.jaip.2021.04.023

 

Las causas de la urticaria varían de un paciente a otro, pero en la mayoría de los casos se caracteriza por la presencia de habones. La urticaria se puede clasificar como aguda o crónica según su duración. En la mayoría de los pacientes las exacerbaciones son causadas por distintos desencadenantes, y evitarlos puede ayudar a controlar la enfermedad. El objetivo de esta revisión es describir los factores que pueden desencadenar la urticaria crónica y el angioedema y mostrar sus mecanismos.

Los principales grupos de medicamentos que pueden desencadenar una urticaria son los antiinflamatorios no esteroideos, los antibióticos (especialmente los betalactámicos), las vacunas, el bupropión, los antidepresivos, los antihipertensivos, los antihistamínicos H2, los antifúngicos y los antihistamínicos H1. Otros fármacos que reducen la degradación de la bradiquinina (a partir de la cascada de degranulación de los mastocitos) y causan angioedema son los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, de la endopeptidasa neutra y de la dipeptidil peptidasa 4; estos fármacos provocan una acumulación de la bradiquinina a la que sigue una vasodilatación localizada y finalmente el angioedema.

También pueden desencadenar urticaria o angioedema los alimentos y sus componentes, como los aditivos alimentarios y algunas sustancias naturales (aminas biogénicas y compuestos aromáticos).

Otros desencadenantes del angioedema sin urticaria son el estrés emocional, el esfuerzo físico, los traumatismos mecánicos, las infecciones, la menstruación, el embarazo, los procedimientos médicos, los cambios meteorológicos, la ingesta de alcohol y algunos fármacos.

En conclusión, los pacientes con urticaria o angioedema deben conocer los factores desencadenantes para poder introducir cambios en su estilo de vida y personalizar la estrategia de tratamiento.

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Efectos del embarazo sobre la urticaria crónica: resultados del estudio PREG-CU UCARE

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Emek Kocatürk, et al.

Allergy. 2021 May 22. doi: 10.1111/all.14950. Versión digital previa a la impresión.

La urticaria crónica es una enfermedad inflamatoria que se caracteriza por la presencia de habones y/o angioedema durante más de seis semanas. Afecta más a las mujeres y se piensa que las hormonas sexuales tienen capacidad de modulación en las mujeres que sufren urticaria. El objetivo de este estudio era evaluar la evolución y las características de la urticaria crónica durante el embarazo.

PREG-CU es un estudio multicéntrico e internacional de la red UCARE (Urticaria Centers of Reference and Excellence) que incluyó a 288 mujeres con urticaria crónica que se habían quedado embarazadas en los tres años anteriores y que completaron un cuestionario de 47 ítems.

Se analizaron en total 288 embarazos en 288 mujeres con urticaria crónica de 13 países. La mitad de ellas señalaron que su urticaria crónica había mejorado, el 29 % que había empeorado y el 20 % no apreció ningún cambio. Las exacerbaciones de la urticaria se produjeron principalmente en el primer o tercer trimestre (22,8 % y 27,6 %, respectivamente). Los factores de riesgo eran los siguientes: enfermedad leve y sin angioedema antes del embarazo, ausencia de tratamiento antes del embarazo, exacerbación en un embarazo anterior, tratamiento durante el embarazo y estrés. Después de dar a luz, el 44 % de las mujeres no presentó cambios en su enfermedad, el 37 % empeoró y el 18 % mejoró.

En conclusión, el embarazo afecta a la evolución de la urticaria y tanto el asesoramiento como el manejo deben realizarse de forma personalizada. Se necesitan nuevos estudios prospectivos que valoren la importancia y la fiabilidad de los factores de riesgo de la urticaria durante el embarazo.

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El futuro del manejo de la rinitis alérgica

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Sophia Linton, Alyssa G. Burrows, Lubnaa Hossenbaccus, Anne K. Ellis

Ann Allergy Asthma Immunol . 2021 May 7;S1081-1206(21)00337-9. doi: 10.1016/j.anai.2021.04.029. Versión digital previa a la impresión.

La rinitis alérgica es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta hasta al 30 % de las personas en Estados Unidos. Su causa está en una respuesta de hipersensibilidad frente a los alérgenos mediada por la inmunoglobulina E. El objetivo de esta revisión era realizar una evaluación clínica completa de los tratamientos y las prácticas de manejo de la rinitis alérgica.

Se realizó una revisión sistemática de la bibliografía utilizando PubMed, resúmenes publicados y presentaciones virtuales. Los resultados se publicaron en clinicaltrials.gov. Se seleccionaron los documentos que contenían resultados de ensayos clínicos, casos clínicos, series de casos clínicos y datos de ensayos clínicos.

Las redes sociales, la telemedicina y mHealth demostraron ser herramientas útiles para el manejo de la rinitis alérgica, ya que pueden poner en contacto a los alergólogos y sus pacientes. El enfoque multidisciplinar es positivo para un control óptimo de la rinitis alérgica. El manejo estándar es la farmacoterapia (azelastina hidrocloruro y fluticasona propionato, o una combinación de ambas) y representa el futuro del manejo de la rinitis alérgica. La inmunoterapia intralinfática (ITIL) y la inmunoterapia peptídica (ITP) son las nuevas opciones de inmunoterapia con alérgenos más prometedoras: resultan más rápidas y rentables que la inmunoterapia subcutánea o sublingual y los estudios demuestran resultados positivos. Los estudios con fármacos biológicos dirigidos para la rinitis alérgica siguen en curso.

Los probióticos (en particular Bifidobacterium spp.) podrían ser beneficiosos para el manejo de la rinitis alérgica y como adyuvante a la inmunoterapia con alérgenos (ITA).

En conclusión, al tratarse de una patología crónica y a menudo concomitante, el manejo óptimo de la rinitis alérgica requiere un enfoque global. Las nuevas formulaciones y combinaciones de los tratamientos existentes son la perspectiva más prometedora y deberían ser investigadas en el futuro.

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covid and rinitis

¿Cómo afecta la rinitis alérgica a la gravedad de la COVID-19? Estudio de casos y controles

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Ali Guvey

Eur Arch Otorhinolaryngol . 2021 May 1;1-5. doi: 10.1007/s00405-021-06836-z. Versión digital previa a la impresión.

El SARS-CoV-2 es el causante de la COVID-19, una enfermedad excepcionalmente infecciosa cuyos síntomas incluyen fiebre, tos, fatiga y disnea, y que puede resultar mortal en personas con factores de riesgo. Inicialmente, algunas enfermedades alérgicas (incluido el asma) se definieron como factores de riesgo y mal resultado. El objetivo de este estudio era evaluar el efecto de la rinitis alérgica sobre la gravedad de la COVID-19.

Se trata de un estudio de casos y controles que se realizó en el Sakarya Educational and Research Hospital, el Toyota Hospital y el Yenikent State Hospital entre el 18 de marzo y el 30 de agosto de 2020. Se incluyó a125 pacientes seleccionados de forma aleatoria a los que se había diagnosticado rinitis alérgica antes del diagnóstico de COVID-19. También se incluyó un grupo de control de 125 pacientes sin rinitis alérgica y con diagnóstico de COVID-19.

Los pacientes fueron evaluados en relación con sus síntomas, estilo de vida (tabaquismo), comorbilidades y duración de la hospitalización.

No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos respecto a la proporción de pacientes asintomáticos, el tabaquismo, la necesidad de hospitalización ni su duración.

Dos pacientes de cada grupo fueron ingresados en la unidad de cuidados intensivos y tres fallecieron: uno del grupo de rinitis alérgica y dos del grupo de control.

En conclusión, la rinitis alérgica no afectó a la gravedad de la COVID-19. En cualquier caso, se necesitan más estudios sobre la COVID-19 en pacientes con rinitis alérgica.

 

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Biomarcadores avanzados: dianas terapéuticas y diagnósticas en la urticaria

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Yue Zhang, Hanyi Zhang, Shengyi Du, Siyu Yan, Jinrong Zeng

Int Arch Allergy Immunol. 2021 Apr 29;1-15. doi: 10.1159/000515753. Versión digital previa a la impresión.

La urticaria es una patología cutánea caracterizada por la aparición rápida de habones (edema en la capa superficial de la dermis, eritema, prurito o sensación de quemazón) que puede empeorar si aparece angioedema (edema de la capa profunda de la dermis, el tejido graso y el tracto gastrointestinal). Afecta a la calidad de vida de las personas y puede presentarse con ataques recurrentes. Se considera «urticaria aguda» si dura menos de seis semanas y «urticaria crónica» si su duración es mayor.

La  manifestación más frecuente es la urticaria crónica espontánea, que puede estar inducida por autorreactividad u otras causas. El diagnóstico de la urticaria crónica suele ser complejo y requiere la exclusión del angioedema recurrente o hereditario, por lo que los biomarcadores desempeñan un papel fundamental.

Actualmente, la evaluación de la actividad de la urticaria crónica se realiza mediante la escala UAS (Urticaria Activity Score), que ofrece un reducido número de indicadores de valoración. Se necesitan biomarcadores contrastados que ayuden a evaluar la urticaria.

Este artículo describe brevemente los biomarcadores avanzados y las vías patogénicas relacionadas que se han descubierto recientemente, como la vía de adhesión celular/quimiotaxis, la vía de la interleuquina (IL)-6/Janus tirosina quinasa/STAT, la vía de la IL-17/IL-23, la vía relacionada con los basófilos y los mastocitos, las vías relacionadas con la coagulación/fibrinolisis, los polimorfismos de un solo nucleótido y algunas otras.

Esta revisión pretende descubrir qué biomarcadores son adecuados para evaluar la actividad de la enfermedad, encontrar nuevas dianas terapéuticas y predecir la respuesta del paciente a los fármacos (tabla 1).

Tabla 1. Biomarcadores utilizados en la urticaria

IL-18BP

IL-6 IL-33

TCTP dimérico

IL-17

PCR

Siglec-8 IL-23

Dímero D

BDNF

CD203c Proteína transportadora de 5-HT

Syk

Vitamina D3/VDBP

SSA

CCL17 Sustancia P

PAF

KRT86 (keratin 86); DSC1 (desmocollin 1); LGALS7 (lectin, galactoside-binding, soluble, 7); LTF (lactotransferrin); KRT4 (keratin, type II cytoskeletal 4); KRT31 (keratin 31); KRT80 (keratin 80); POF1B (premature ovarian failure, 1B); PKP1 (plakophilin 1); DEFA3 (defensin, alpha 3, and neutrophil-specific)

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Evaluación diagnóstica de la urticaria crónica espontánea: qué pruebas deben hacerse y por qué

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Martin Metz

J Allergy Clin Immunol Pract . 2021 Apr 20;S2213-2198(21)00435-9. doi: 10.1016/j.jaip.2021.03.049. Versión digital previa a la impresión

La urticaria crónica espontánea (UCE) se caracteriza por la presencia de habones y/o angioedema durante más de seis semanas. Las guías incluyen un reducido número de procedimientos durante la evaluación rutinaria, aunque algunos pacientes pueden necesitar investigaciones adicionales. El objetivo de este artículo es proponer recomendaciones para el diagnóstico y evaluación de algunos pacientes con urticaria.

Se realizó una amplia búsqueda bibliográfica para identificar los principales elementos que deberían definir los procedimientos diagnósticos según el consenso de los expertos y las evidencias publicadas.

Los autores propusieron siete elementos para todos los pacientes con urticaria crónica espontánea: confirmación (descartar un diagnóstico diferencial); causa (buscar indicios de UCE); cofactores (identificar posibles desencadenantes y agravantes); comorbilidades (evaluar urticaria crónica inducible, autoinmunidad y salud mental); consecuencias (identificar problemas de sueño, angustia, salud sexual, trabajo y funcionamiento social); componentes (evaluar posibles biomarcadores o factores predictivos de la respuesta al tratamiento); evolución (seguimiento de la actividad de la UCE, el impacto y el control).

Además, durante la evaluación del paciente debe realizase una anamnesis completa. La UCE debe confirmarse en todos los pacientes mediante una evaluación de diagnóstico diferencial que comprenda un análisis de sangre con PCR y/o velocidad de sedimentación globular y un hemograma con fórmula leucocitaria.

En conclusión, el especialista debe basarse en estos elementos para tomar la decisión de realizar o no pruebas diagnósticas adicionales con el fin de evitar estudios caros e innecesarios y aumentar la efectividad del tratamiento.

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Heterogeneidad del tratamiento farmacológico de la rinitis alérgica en Europa según las plataformas MIDAS y OTCims

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Jean Bousquet

Clin Exp Allergy . 2021 Apr 20. doi: 10.1111/cea.13884. Online ahead of print.

La rinitis alérgica es una enfermedad crónica frecuente. En Europa, los distintos países utilizan tratamientos diferentes que en parte dependen de los costes y las ventas. El objetivo de este estudio era evaluar las prácticas que se siguen en Europa a fin de aplicar las buenas prácticas de la DG Santé (MASK-air). Un objetivo secundario era comprender las diferencias y proponer estrategias de mejora.

El estudio consistió en analizar una base de datos farmacoepidemiológica y evaluar los tratamientos prescritos para la rinitis alérgica entre los años 2016 y 2018 en los cinco mercados más importantes de la UE (Francia, Alemania, Italia, Polonia y España). Para reunir esta información se utilizaron las plataformas de IQVIA de medicamentos recetados (MIDAS®, Meaningful Integration of Data, Analytics, and Services) y de medicamentos dispensados sin receta médica (OTCims, OTC International Market Tracking).

Los descongestionantes nasales fueron excluidos de los análisis, ya que rara vez se prescriben para la rinitis alérgica. Francia está por delante en términos de costes y unidades estándar (standard units, SU). En el resto de los países, las unidades estándar son similares. Sin embargo, los costes de Polonia son comparativamente más bajos. En cualquier caso, el uso de la medicación es muy diferente: en 2018, los corticoesteroides nasales fueron el primer tratamiento en Polonia (70,0 %), Francia (51,3 %), España (51,1 %) y Alemania (50,3  %),  mientras que en Italia las mayores ventas correspondieron a los antihistamínicos sistémicos (41,4 %) seguidos de los corticosteroides nasales (30,1 %). Los datos de 2016 y 2017 fueron similares.

Este estudio resulta muy interesante para evaluar las diferencias en el tratamiento de la rinitis alérgica en Europa y podría servir como punto de partida para futuros estudios sobre las tendencias de tratamiento.

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Respuestas inmunitarias y biomarcadores de la inmunoterapia específica con alérgenos frente a alérgenos inhalados

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Mohamed H. Shamji, Janice A. Layhadi, Hanisah Sharif, Martin Penagos, Stephen R. Durham

J Allergy Clin Immunol Pract. 2021 Mar 27:S2213-2198(21)00363-9. doi: 10.1016/j.jaip.2021.03.029.

A los pacientes con rinoconjuntivitis mediada por IgE y/o asma bronquial que no responden al tratamiento sintomático o presentan efectos adversos graves se les suele recomendar inmunoterapia con alérgenos. El tratamiento prolongado ha demostrado beneficios a largo plazo en los pacientes con rinitis alérgica de moderada a grave. La eficacia a largo plazo de la inmunoterapia con alérgenos conlleva una reducción de la activación de IgE de los mastocitos y de la eosinofilia tisular, acompañada de inducción temprana de linfocitos T reguladores, desviación inmunitaria a favor de las respuestas TH1, e inducción de anticuerpos IgG e IgA a nivel local y sistémico. Estos anticuerpos, cuya función principal es la protección, pueden impedir la formación del complejo alérgeno-IgE y la posterior activación de los mastocitos y los linfocitos TH2 facilitada por las IgE.

Algunos estudios demuestran la importancia de las respuestas innatas mediadas por las células dendríticas tipo II y las células linfoides innatas en la inflamación alérgica. Las células dendríticas tipo II y las células linfoides están reguladas por citocinas derivadas del epitelio respiratorio. Los nuevos subgrupos de células reguladoras inducidas por la inmunoterapia son:

  • Linfocitos T reguladores productores de IL-35,
  • Linfocitos B reguladores,
  • Un subgrupo de linfocitos T reguladores foliculares, y
  • Células linfoides innatas del grupo 2 productoras de IL-10.

Estas células reguladoras podrían ser biomarcadores para predecir la respuesta clínica a la inmunoterapia y evaluar la eficacia, la seguridad y la tolerancia a largo plazo.

Se necesitan más estudios para identificar posibles biomarcadores que puedan utilizarse como herramientas rutinarias para el seguimiento inmunitario y permitan evaluar la respuesta a la inmunoterapia con alérgenos.

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Linfocitos B y patología de las vías aéreas superiores: rinitis alérgica y rinosinusitis crónica con pólipos nasales

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Harsha H Kariyawasam & Louisa K James

Expert Rev Clin Immunol. 2021 Apr 1:1-15. doi: 10.1080/1744666X.2021.1905527. Publicación electrónica previa a la edición impresa.

La rinitis alérgica y la rinosinusitis crónica con pólipos nasales son trastornos inmunitarios de las vías aéreas superiores que presentan mecanismos de acción complejos. Los determinantes de estas patologías son los linfocitos B de la mucosa local de las vías aéreas, que migran hacia la mucosa de las vías aéreas cuando se produce un daño en ellas.

Los linfocitos B son muy importantes para la defensa, vigilancia a nivel tisular y modulación inmunitaria de las vías aéreas superiores. La rinitis alérgica y la rinosinusitis crónica con pólipos nasales son dos patologías de las vías aéreas superiores en las que se puede identificar la expresión de linfocitos B o una alteración de la regulación de su función en una situación de inflamación de la mucosa con elevación de los T2. Los linfocitos B pueden promover estados inflamatorios con actividad T2 mediante la producción de anticuerpos funcionales y también mediante interacciones con microbios comensales y reclutamiento de otras células inflamatorias, como Th2 y eosinófilos, dando lugar a amplificación y desregulación de la respuesta inmunitaria.

El objetivo de esta revisión era exponer los conocimientos actuales sobre el importante papel que desempeñan los linfocitos B en la patología inflamatoria alérgica de las vías aéreas superiores y subrayar la necesidad de realizar nuevos estudios en este campo, específicamente en enfermedades determinadas por los linfocitos B en humanos.

Los autores concluyeron que faltan estudios sobre el papel de la sobreexpresión y disfunción de los linfocitos B, sobre todo en relación con la inflamación de la mucosa y la infección nasal y sinusal. Es importante comprender cómo la inflamación respiratoria, junto al aumento o la alteración de la función de los linfocitos B, aumenta y desregula las vías de señalización inmunitaria en la rinitis alérgica y la rinosinusitis crónica con pólipos nasales, ya que esto permitirá desarrollar nuevas intervenciones terapéuticas específicas de manipulación molecular dirigidas a los linfocitos B.

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Patogenia de la urticaria crónica espontánea: el papel de las células infiltrantes

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Ana M. Giménez-Arnau, Laurence DeMontojoye, Riccardo Asero, Massimo Cugno, Kanokvalai Kulthanan, Yuhki Yanase, Michihiro Hide, Allen P. Kaplan

J Allergy Clin Immunol Pract. 2021 Apr 3:S2213-2198(21)00374-3. doi: 10.1016/j.jaip.2021.03.033. Publicación electrónica previa a la edición impresa.

En la urticaria crónica espontánea, el proceso comienza con la activación de los mastocitos cutáneos. Existen varios desencadenantes. Según una hipótesis, se trataría de una enfermedad autoinmune no relacionada con la exposición a un agente exógeno.

Se caracteriza por un infiltrado celular perivascular no necrotizante alrededor de las pequeñas vénulas de la piel. Estos infiltrados incluyen linfocitos CD4+, subtipos Th2 y Th1, citocinas derivadas de Th17, neutrófilos, eosinófilos, basófilos y monocitos, que contribuyen a la patogenia y a la respuesta a los corticosteroides.

Esta revisión se centra en la contribución de cada tipo de célula a la respuesta inflamatoria y ofrece una perspectiva sobre el desarrollo de opciones terapéuticas.

La inmunohistoquímica puede ayudar a descubrir la función de cada célula en el infiltrado perivenular. Es probable que la eficacia de rituximab se deba a que impide la síntesis de autoanticuerpos. Los corticosteroides inhiben la función de los linfocitos T y los eosinófilos, e impiden la salida de la mayoría de los tipos celulares desde el torrente sanguíneo hacia los tejidos.

En el futuro es posible que se realicen estudios con fármacos más específicos contra la urticaria, como secukinumab (dirigido a IL-17), dupilumab (dirigido a las citocinas dependientes de los Th2, IL-4 e IL-3), mepolizumab, reslizumab y benralizumab (dirigidos a los Th2 y a las citocinas dependientes de eosinófilos), avdoralimab (receptor de C5a del complemento) y lirentelimab (dirigido a Siglec-8 en la superficie de mastocitos y eosinófilos).

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